Muy recomendable
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Javier, 24/Mar/2008
estuvimos mi mujer y nuestros dos hijos en la Casa del Arco y la experiencia ha sido inigualable.
Destacar primero la ubicación de la casa, ya que aunque el pueblo está practcamente deshabitado y no hay ningún servicio como tienda y demás, la cercanía con otros núcleos de población mayores y como punto de partida de diversas rutas lo hacen muy atractivo. además la tranquilidad del paseo por dicho entorno es inmejorable.
En cuanto a la casa los detalles están muy cuidados, la decoración magnífica, la casa muy acogedora y no falta de nada.
El jardín estuvo nevado, con lo cual los niños difrutaron muchísimo y con nieve o sin ella es un lugar idóneo para el esparcimiento de los más pequeños.
Por último agradecer el trato a los dueños, Tino y Rosa. Sobre todo con detalles como el rápido envío por correo de un objeto que olvidamos, sin ningún tipo de problema ni traba.
Gracias por todo!
Perfecto
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Cristina, 16/Ago/2007
Pasamos una estupenda segunda quincena de agosto. Los dueños son unos verdaderos profesionales del turismo rural. Todo está limpio y cuidado, hasta el mínimo detalle. Las niñas difrutaron de lo lindo en el jardín, que al natural todavía es más bonito que en las fotos. Os la recomiendo, la relación calidad precio es perfecta y podeís hacer preciosas excursiones por la zona, la provincia e incluso por las provincias vecinas.
Realmete bonita
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Itxaso, 23/Jun/2007
Hemos estado un fin de semana en la casa del arco y la verdar es que es preciosa. No falta de nada y lo recomiendo a todos los que tengan niños pequeños. Es una gozada que despúes del desayuno le puedas decir a tu hija que salga a jugar ya que el jardin esta especialmente cuidado y además esta todo vallado sin ningún tipo de peligro. La casa esta muy bien equipada ademas de ser tan bonita como en las fotos. Palencia es realmente sensacional y este alojamiento es un buen punto para visitar el norte de la provincia. Esperamos volver. Un saludo.
Un lugar acogedor
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José Carlos Díaz, familia y amigos, 31/Mar/2007
El día de nuestra llegada quedaba aún bastante nieve por el camino y en el pueblo hacía frío. En la casa, sin embargo, nos aguardaba un ambiente acogedor y cálido. Nos alojamos en la vivienda que llaman Casa Montes. Eramos siete. Cuatro adultos y tres niños. Estuvimos allí muy agusto durante nuestra estancia, que se prolongó por espacio de cuatro días. Cordovilla es un pueblo muy pequeñito, casi deshabitado, silencioso, algo apartado, pero a la vez muy bien situado para recorrer desde él las rutas del románico Palentino. Los niños disfrutaron mucho del alojamiento, además de tener a su disposición un prado cercado amplio y bien cuidado, se podían mover por las calles de la aldea con total tranquilidad y seguridad. Quisiera, también, darles las gracias a Tino y a su mujer por las atenciones, informaciones y amable conversación que nos prodigaron.
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